España está viviendo su primera ola de calor del año, lo que ha llevado a la muerte de cinco trabajadores por golpes de calor, según datos de CCOO. La mayoría de las víctimas fallecieron mientras trabajaban en exteriores o en lugares mal acondicionados. La Ley de Prevención de Riesgos Laborales establece que las empresas deben tomar medidas para proteger a los trabajadores del estrés térmico, como facilitar la flexibilidad horaria o reducir la jornada laboral. La normativa también establece que la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) debe alertar a las empresas sobre los episodios de altas temperaturas, lo que obliga a estas a activar protocolos de prevención. Las empresas que incumplan con estas medidas pueden enfrentar sanciones de hasta 983.736 euros. Los trabajadores también tienen la obligación de denunciar cualquier incumplimiento y adoptar medidas de protección adicionales, como mantener una adecuada hidratación. La Ministra de Trabajo y Economía Social ha recordado que las empresas están obligadas a aplicar medidas de prevención cuando la AEMET active alertas de Nivel naranja o Nivel rojo por episodios de altas temperaturas.