Investigaciones recientes de INECO revelan que el estado de ánimo depende de cómo el cerebro administra la energía interna. Se proponen cuatro acciones sencillas para fortalecer el bienestar emocional: registrar el estado interno, comer y dormir adecuadamente, buscar microacciones que recarguen energía y ajustar las exigencias en momentos de cambio. El estudio EM-BODY busca comprender cómo la percepción corporal influye en la salud mental. Según la neurocientífica Lisa Feldman Barrett, el cerebro funciona como un gestor financiero y la misión principal es mantener el equilibrio corporal. La investigadora Camilla Nord sostiene que el cerebro se recalibra a través de pequeñas pausas que reducen el estrés y favorecen la homeostasis. El doctor Adrián Yoris recomienda entender las fases de transición como inversiones temporales de energía y no como retrocesos. Dormir bien, comer a tiempo y respirar con conciencia son actos de mantenimiento del sistema que sostiene la mente.