Un estudio publicado en Annals of Internal Medicine encontró que casi uno de cada ocho varones donantes de riñón necesitarán cirugía para arreglar sus escrotos hinchados. Los investigadores analizaron las historias clínicas de 900 hombres que habían sido donantes vivos de riñón en Ontario, Canadá, entre abril de 2002 y marzo de 2023. Encontraron que alrededor del 8% de los hombres pasaron por cirugía del escroto después de donar un riñón, en comparación con el 0,2% de los no donantes. La mayoría de las cirugías fueron para eliminar un hidrocele. Los investigadores estimaron que alrededor del 14% de los hombres que donan un riñón necesitará cirugía del escroto en los siguientes 20 años. Aunque el riesgo de tener que pasar por una cirugía es menor, el problema existe y los médicos especializados en trasplantes deberían buscar la forma de mitigarlo. La donación de riñón es un procedimiento seguro a largo plazo, y los investigadores no desalientan la donación, pero sí destacan la importancia de informar a los donantes sobre los posibles riesgos.