Un equipo internacional de investigadores liderado por el Instituto de Investigación Biomédica de Barcelona (IRB Barcelona) y la Universidad de Washington ha descubierto cómo el sexo biológico y el tabaco modifican el tejido sano de la vejiga, favoreciendo la expansión de mutaciones que pueden originar tumores. El estudio, publicado en la revista Nature, analizó tejidos de vejiga de 45 donantes y aplicó una tecnología genética de última generación que permite detectar mutaciones invisibles. Los investigadores encontraron que las células del tejido sano acumulan alteraciones genéticas a lo largo de la vida, y que ciertas mutaciones ligadas a genes asociados al cáncer mostraron una expansión mayor en los donantes masculinos. El tabaco también fue identificado como un factor de riesgo, ya que introduce nuevas mutaciones y fomenta la expansión de clones celulares anómalos. Los científicos creen que, en el futuro, medir la cantidad y el tipo de clones en la vejiga podría servir para predecir el riesgo de desarrollar cáncer. El estudio forma parte del proyecto internacional Cancer Grand Challenges y contó con el apoyo de instituciones como Cancer Research UK y el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos.