En las últimas décadas, el verano se asociaba con bronceados y protector solar olvidado. Sin embargo, una nueva tendencia ha surgido: cubrirse del sol casi por completo. En Asia, especialmente en China y Corea del Sur, protegerse del sol es la norma, y se asocia con una piel clara y uniforme como símbolo de estatus. Esta tendencia se expande hacia Occidente, donde celebridades como Anne Hathaway y Halle Berry han sido vistas con trajes de baño de cuerpo entero y accesorios para cubrir la piel. La prevención solar es importante, pero algunos expertos advierten sobre los excesos, como la deficiencia de vitamina D. Según el estudio SAFE, el 79% de los adultos y el 74% de los niños españoles se exponen al sol en las horas más peligrosas, y solo el 39,7% se reaplica el protector solar cada dos horas. La dermatóloga Amy Wechsler comenta que muchas pacientes que gastan en tratamientos cosméticos también usan ropa UPF para proteger la inversión. La presión estética por 'verse bien' ha alimentado una ansiedad estética constante, y el sol ha sido demonizado. La ropa con protección solar (UPF) bloquea mucha más radiación UV que una camiseta común, y los dermatólogos recomiendan tejidos con UPF 50+, de trama cerrada, sintéticos y en tonos oscuros.