La Organización Mundial de la Salud (OMS) informa que las políticas contra el tabaco han reducido la población mundial que fuma del 22,3% al 16,4% en 15 años. La industria ha transformado sus tácticas para socavar las restricciones, desde vincular el tabaco con el glamour y la masculinidad hasta comercializar cigarrillos electrónicos y tabaco calentado como productos de riesgo reducido. La OMS destaca que 300 millones de personas más podrían estar consumiendo tabaco si no existieran estas medidas de salud pública. Siete millones de personas mueren al año por enfermedades relacionadas con el tabaco. La industria ha utilizado estrategias como la negación, el descrédito a la investigación científica y la creación de nichos de expansión en los cigarrillos electrónicos y el tabaco calentado. La OMS recomienda seis políticas para proteger la salud pública frente al tabaco, que han sido implementadas por 155 países. España ha avanzado en la lucha contra el tabaco, pero aún puede mejorar. El Ministerio de Sanidad está ultimando la reforma de la ley del tabaco para ampliar los espacios sin humo y regular los vapeadores.