El speedballing, una práctica que combina estimulantes como la cocaína o la metanfetamina con opioides como la heroína o el fentanilo, se ha convertido en una crisis de salud pública en EE.UU. Desde la década de 2010, esta combinación ha sido una de las principales causas de muerte por sobredosis. Según el Instituto Nacional de Drogadicción, las muertes por sobredosis de estimulantes aumentaron de 12.000 en 2015 a más de 57.000 en 2022, un aumento del 375%. El fentanilo, mucho más potente que la heroína, se mezcla a menudo con cocaína o metanfetaminas, lo que lleva a sobredosis no intencionales. La combinación de estimulantes y opioides puede causar insuficiencia respiratoria, colapso cardiovascular y muerte. El profesor Andrew Yockey destaca la necesidad de campañas educativas y acceso a tratamientos para personas adictas a estimulantes. La implementación de estrategias de reducción de daños, como la distribución de análisis caseros de detección de fentanilo y naloxona, podría salvar vidas.