El mercado de suplementos deportivos genera miles de millones al año, pero la ciencia advierte que combinar ciertos productos puede ser perjudicial. Estudios recientes demuestran que combinaciones como creatina con cafeína o bicarbonato con zumo de remolacha no mejoran el rendimiento y pueden interferir entre sí. La mayoría de los beneficios reales se han observado en deportistas de élite, y para quienes entrenan de forma recreativa, el impacto suele ser marginal. El verdadero progreso se construye sobre pilares básicos como entrenamiento constante, descanso reparador y una alimentación completa.