En 2014, una niña de 9 años creó una taza con tres patas para ayudar a su abuelo con Parkinson. La taza, llamada Canguro, se comercializó a través de crowdfunding cuando la niña tenía 11 años. Se han vendido más de 1000 vasos de cerámica y 10000 vasos de plástico. La niña, ahora de 21 años, es directora y jefa de inventos en Imagiroo, la empresa que creó para comercializar sus tazas. La taza no solo ayuda a personas con Parkinson, sino también a niños y adultos que buscan un vaso mejor. La empresa ha lanzado una nueva versión del vaso de plástico irrompible. La niña ha convertido su invento en un éxito comercial y ha cambiado la vida de su abuelo y de muchas otras personas.