Al comenzar el curso escolar, muchas familias se centran en comprar material escolar, ropa y mochilas, pero a menudo se pasa por alto la importancia de elegir el calzado escolar adecuado. Un niño en edad escolar lleva los zapatos una media de entre 9 y 12 horas al día, lo que puede provocar dolor, afectar la postura o incluso provocar problemas en los pies a largo plazo. Los podólogos enumeran errores comunes como comprar un número más del que necesitan, heredar los zapatos, llevar siempre el mismo calzado, aprovechar el calzado de la temporada pasada sin prestar atención al desgaste o crecimiento del pie, y comprar el calzado teniendo en cuenta solo el precio o el estilo. Un buen zapato debe tener una pala recta, suela flexible y ligera, materiales transpirables, plantilla interior plana y extraíble, y no debe ser estrecho, con tacones o plataformas. Es aconsejable revisar la talla cada 3 meses, ya que los pies pueden crecer hasta 8 milímetros cada trimestre. La presidenta del Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos, Elena Carrascosa, afirma que es más importante invertir en unos buenos zapatos que en la mochila o el estuche.