El beso negro, también conocido como anilingus o rimming, es una práctica sexual que implica dar placer a la zona anal con la boca y la lengua. La higiene es esencial antes de practicarlo, por lo que se recomienda limpiar la zona externa con agua y jabón. La persona que va a dar placer debe protegerse con un preservativo o barrera de látex para evitar infecciones. Es importante comunicarse con la pareja y empezar con movimientos suaves y lentos. La práctica puede ser segura si se toman las precauciones necesarias, como usar protección y evitar el contacto con sangre. La sexóloga Mamen Jiménez destaca la importancia de la libertad y la apetencia en el sexo. El artículo también menciona la posibilidad de contraer infecciones como la hepatitis B, clamidia, sífilis o VPH si no se toman las precauciones necesarias.