La inteligencia emocional es una herramienta intangible que puede marcar la diferencia entre el éxito sostenido o el colapso silencioso de los equipos en el mundo laboral actual. Según Verónica Dobronich, especialista en inteligencia emocional y liderazgo, la inteligencia emocional es la habilidad de reconocer, comprender y gestionar emociones propias y ajenas. Las empresas que priorizan la inteligencia emocional no solo retienen talento, sino que crean entornos humanos más seguros, colaborativos y resilientes. La Organización Mundial de la Salud define la salud mental como la capacidad de desarrollar nuestro potencial y afrontar las tensiones cotidianas. La inteligencia emocional se aplica en el trabajo mediante la formación en habilidades interpersonales, la construcción de culturas de confianza y la creación de canales de comunicación confidenciales. Las empresas que cultivan la inteligencia emocional retienen talento, reducen el ausentismo y promueven culturas más innovadoras.