La fatiga de decisión es un estado de agotamiento mental que deteriora nuestra capacidad de elegir bien. Esto puede llevarnos a decidir por impulso, evitar elegir o incluso postergar cosas importantes. El psicólogo Roy F. Baumeister describió este fenómeno, que se ha estudiado en contextos laborales, educativos y judiciales. Los síntomas frecuentes incluyen cambios mentales y emocionales, sensación de mente nublada, dificultad para concentrarse y malestares físicos. Para evitar la fatiga de decisión, se pueden implementar estrategias como automatizar decisiones repetitivas, priorizar con inteligencia, limitar opciones y cuidar la energía y el tiempo. También se pueden utilizar herramientas como apps y plantillas de decisión. En el entorno laboral, se pueden establecer sistemas para tomar decisiones, definir procesos para tomar decisiones colaborativas y evaluar resultados para mejorar procesos futuros. La regla de los 2 minutos puede ser útil para tomar decisiones rápidas. La fatiga de decisión puede tener consecuencias a largo plazo como estrés crónico, ansiedad y descenso en el rendimiento diario.