La otitis externa, también conocida como otitis del nadador, es una inflamación del conducto auditivo externo causada por la exposición prolongada a la humedad. Según la Asociación de Pediatría Española, entre un 80% y un 90% de los niños han sufrido alguna vez algún caso de otitis durante la infancia. Un 10% de la población española la sufre en algún momento de su vida, con un pico de incidencia entre los siete y los doce años, sobre todo en verano. La Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello recomienda mantener el conducto auditivo externo seco y limpio, no introducir objetos en el canal auditivo, usar tapones de baño si se es propenso a sufrir otitis recurrentes, no bañarse en aguas visiblemente sucias y acudir al médico en caso de duda. El tratamiento adecuado y a tiempo permite que los síntomas mejoren al cabo de uno a tres días y que desaparezcan entre los siete a diez días.