Mario Arroyo utilizó el Freestyle Libre 2 durante más de siete días seguidos para entender qué aporta vivir con ese nivel de control continuo. El dispositivo es cómodo y no duele al ponérselo. Tras jugar dos horas al pádel, el nivel de glucosa se desplomó a 57 mg/dL. La app se actualiza cada minuto, mostrando el valor actual y su evolución con flechas. El sensor tiene un margen de error de aproximadamente 9,2%. El coste es una barrera real, y la pregunta es si funciona para cualquiera o solo para perfiles muy concretos. La experiencia ha sido positiva, aunque matizada, y se considera que la utilidad es limitada si no se tiene un problema real de diabetes.