Un estudio dirigido por científicos de la Universidad de Navarra dentro del proyecto PREDIMED-Plus ha seguido durante seis años a 4746 adultos de entre 55 y 75 años con sobrepeso, obesidad y síndrome metabólico. Los participantes que adoptaron una dieta mediterránea baja en calorías, junto con actividad física moderada y asesoramiento personalizado, redujeron su riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en un 31%. El programa se centró en recortar unas 600 calorías diarias y fomentar el consumo de productos frescos. Tras seis años, los integrantes del grupo de intervención habían perdido una media de 3,3 kg de peso y 3,6 cm de cintura. La diabetes tipo 2 afecta a más de 530 millones de personas en el mundo y a 4,7 millones de adultos en España. El estudio demuestra que los cambios modestos, pero constantes, pueden tener un impacto preventivo real incluso en personas de edad avanzada.