Investigadores del Centro de Regulación Genómica de Barcelona (CRG) han descubierto una proteína llamada eIF2A que actúa como un 'sistema GPS' para las células cancerosas del melanoma, permitiéndoles migrar y metastatizar. La doctora Fátima Gebauer, autora principal del estudio, explica que las células malignas dependen de esta proteína para moverse y que su manipulación podría ser una nueva estrategia para evitar la metástasis. El melanoma mata a casi 60.000 personas al año y la tasa de supervivencia a cinco años para el melanoma metastásico es del 35%. El equipo de investigación redujo los efectos de eIF2A en células cancerosas y observó que la migración se ralentizó drásticamente. La proteína eIF2A trabaja para preservar partes del centrosoma y guiar a la célula en la dirección correcta durante el movimiento. La cola de la proteína es fundamental para la fuerza de migración de la célula y su recorte podría dar lugar a una potencial diana terapéutica.