Un estudio científico liderado por Reza Rastmanesh encontró que el intercambio microbiano entre cónyuges podría influir en su salud mental. Después de seis meses, los cónyuges sanos mostraron mayores niveles de estrés, peores hábitos de sueño y puntuaciones más altas en pruebas de ansiedad y depresión. Su microbiota oral se volvió sorprendentemente parecida a la de su pareja afectada. El estudio sugiere que la convivencia con una persona que sufre trastornos del sueño y del estado de ánimo podría inducir síntomas similares en su pareja. Los investigadores analizaron 268 parejas que llevaban seis meses de matrimonio y encontraron correlaciones robustas entre la alteración del microbioma oral, el aumento del cortisol y los cambios emocionales.