El absentismo laboral en España es un desafío estructural, con alrededor de 1,5 millones de personas que no acuden a su puesto de trabajo cada día. La duración media de estas bajas es de aproximadamente 31 días, y la gran mayoría son cortas, de menos de quince días. El envejecimiento de la población laboral, con más de la mitad de los trabajadores superando los 45 años, y las patologías musculoesqueléticas, como lumbalgias, cervicalgias y tendinitis, son la principal causa de bajas. El estrés crónico y los trastornos de salud mental también son causas significativas. Muchas empresas y mutuas han recurrido a detectives privados para investigar posibles fraudes, y el 90% de las bajas que se investigan resultan fraudulentas. Expertos advierten que esta tendencia puede criminalizar al trabajador enfermo y desincentivar la inversión en prevención y atención médica. La discusión no debería centrarse únicamente en el número de ausencias, sino en cómo mejorar las condiciones de empleo, reforzar la prevención y garantizar un sistema sanitario eficiente.