La carboxiterapia es un tratamiento que mejora la oxigenación de los tejidos y la microcirculación. Inicialmente se utilizó para acelerar la curación de heridas, pero ahora se utiliza en medicina estética para mejorar la elasticidad de la piel, reducir la flacidez y las estrías. El tratamiento consiste en infiltrar gas carbónico bajo la piel, lo que provoca un intercambio de oxígeno y dióxido de carbono, mejorando la perfusión y la oxigenación de la zona tratada. La doctora Victoria Trasmonte, experta en medicina estética, explica que la carboxiterapia es un tratamiento seguro y mínimamente invasivo que puede ser utilizado en zonas de flacidez, estrías y cicatrices. El tratamiento dura pocos minutos y no requiere recuperación, lo que permite al paciente continuar con su vida normal después de la aplicación. La carboxiterapia también puede ser utilizada para tratar la celulitis, mejorando la perfusión y la oxigenación de la zona afectada.