Italia ha detectado dos brotes de botulismo en Calabria y Cerdeña, con dos fallecidos y doce hospitalizados en el primero, y se atribuye a una salsa industrial contaminada en el segundo. El Centro de Control de Intoxicaciones Maugeri de Pavía informa que cada año Italia registra alrededor de 40 casos de botulismo, la mayoría vinculados a conservas caseras. El botulismo es una enfermedad rara pero grave causada por una toxina potente, con síntomas como visión doble, párpados caídos y dificultad para hablar o tragar. Las autoridades italianas recomiendan extremar la higiene en la preparación de conservas y evitar dar miel o alimentos enlatados caseros a menores de un año. El Ministerio de Sanidad asegura que el sistema de control alimentario del país es eficaz, con mecanismos de retirada rápida y seguimiento clínico continuo de los pacientes. Entre 2001 y 2020 se detectaron 452 casos de botulismo en Italia, con una letalidad media del 3,1%. En 2023, Italia volvió a encabezar las cifras europeas con 36 casos confirmados.