Beber un vaso de agua antes de cada comida puede generar una sensación leve de plenitud, pero el efecto es limitado y pasajero. El Dr. Robert H. Shmerling, de la Facultad de Medicina de Harvard, explica que la fisiología humana no sigue reglas simples. Algunos estudios apoyan la idea en personas mayores, y dentro de una dieta hipocalórica, quienes beben agua antes de las comidas pueden perder más peso en 12 semanas. Sin embargo, no existe evidencia robusta de efectos a largo plazo ni en grandes poblaciones. Cambiar refrescos, bebidas energéticas o alcohol por agua puede tener un efecto real en la pérdida de peso, según Mayo Clinic.