Millones de personas reutilizan diariamente la misma botella de agua de plástico, un hábito que parece práctico y sostenible, pero los expertos advierten que estos envases fueron diseñados para un solo uso. Estudios recientes han analizado las partículas invisibles que se liberan cuando el plástico entra en contacto prolongado con el agua, detectando hasta 240.000 partículas por litro en agua embotellada, muchas de ellas en forma de nanoplásticos. El profesor Per Saris de la Universidad de Helsinki recomienda lavar las botellas con frecuencia y no almacenarlas en condiciones adversas. La Autoridad Alimentaria de Finlandia aconseja limitar la reutilización de las botellas de plástico y optar por recipientes más seguros, como botellas térmicas de acero inoxidable o vidrio. La reutilización de botellas de plástico puede ser una fuente principal de ingesta de microplásticos en los seres humanos, lo que puede tener efectos adversos para la salud.