Andrew Huberman, neurocientífico de Stanford, promueve hacer 150 minutos de cardio a la semana para vivir más. Su rutina incluye mouth taping, cardio en el balcón, afirmaciones y hielo en la cara. Sin embargo, la ciencia no está tan clara al respecto. Un metaanálisis publicado en el British Journal of Sports Medicine encontró que mayores niveles de fitness cardiorrespiratorio se asocian con una reducción significativa del riesgo de muerte y enfermedades cardiovasculares. No obstante, no hay una cifra mágica universal y la respuesta al ejercicio varía entre individuos. La cardióloga Jayne Morgan advierte que los beneficios del cardio no son lineales ni infinitos. Huberman ha sido criticado por extraer conclusiones apresuradas de estudios con evidencia limitada y por tener conflictos de interés con empresas de suplementos. A pesar de esto, ha logrado popularizar conceptos complejos y despertar el interés de millones por el cuerpo y el envejecimiento.