Los perros tienen grupos sanguíneos, pero no se nombran con letras como en humanos, sino con siglas como DEA, que significa Dog Erythrocyte Antigen. Existen más de 13 tipos de antígenos identificados, aunque se consideran ocho como principales y estandarizados. El más importante es el DEA 1.1, que se analiza de forma rutinaria antes de cualquier transfusión. Aproximadamente el 40% de los perros son DEA 1.1 positivos y pueden recibir sangre tanto positiva como negativa. Los perros DEA 1.1 negativos son considerados donantes universales. Algunas razas, como el Galgo español e inglés, Bóxer, Pastor alemán, Dóberman, Weimaraner, Pit bull terrier, Lobero irlandés, Dogo de Burdeos, Saluki y Cobrador de pelo rizado, tienen más probabilidades de ser DEA 1.1 negativas. La determinación del grupo sanguíneo en perros se realiza en el laboratorio a partir de una pequeña muestra de sangre. Las transfusiones en perros se utilizan en situaciones de hemorragia aguda, anemia severa, enfermedades autoinmunes y trastornos de la coagulación. Muchos perros sanos pueden ser donantes, y en España hay bancos de sangre veterinarios y clínicas que colaboran con campañas puntuales.