Los electrolitos son minerales como el sodio, potasio, magnesio, calcio o cloruro que desempeñan un papel fundamental en procesos como la regulación del ritmo cardíaco, la contracción de los músculos, la función nerviosa y el equilibrio de los líquidos en el organismo. Se pierden con el sudor, la orina y cuando se está enfermo. El doctor Javier Marhuenda advierte que perder demasiados electrolitos puede tener consecuencias serias. Sin embargo, no es necesario reponerlos a diario, ya que una alimentación equilibrada ya aporta los electrolitos necesarios. Solo en casos concretos, como deshidratación severa o ejercicio intenso, tiene sentido utilizar bebidas específicas con electrolitos. Las redes sociales han convertido el agua 'mejorada' en un ritual de bienestar, pero la ciencia insiste en que la hidratación empieza por el agua. El Dr. Kenefick afirma que muchas bebidas se comercializan usando los electrolitos como herramienta de marketing. La recomendación más efectiva sigue siendo beber agua.