La guerra de Ucrania ha marcado un antes y un después en la doctrina bélica de la guerra moderna, con la utilización masiva de drones por parte de ambos contendientes. El Antonov An-28, un avión de origen soviético, está siendo utilizado por Ucrania como un cazador de drones para hacer frente a los intensos ataques de los vehículos no tripulados Shaded de fabricación iraní. El Antonov An-28 es un avión de pasajeros de corto recorrido con dos motores turbohélice que cuenta con una capacidad de hasta 18 pasajeros o dos toneladas de carga. El primer vuelo de la aeronave se produjo en 1969 y a partir de 1978 comenzó a fabricarse en Polonia. Hasta la fecha, ha obtenido un número considerable de victorias, con 59 'marcas de muerte' pintadas en el fuselaje, que hacen referencia a los impactos exitosos. La industria armamentística rusa y ucraniana están trabajando en evoluciones para mejorar el alcance y la potencia de los drones, así como perfeccionar las defensas aéreas para minimizar los daños causados por los drones enemigos.