La intervención de Sarah Santaolalla en Mañaneros 360, programa de TVE, ha generado polémica al calificar de 'idiotas' a los 11 millones de votantes del PP y Vox. El presentador, Javier Ruiz, no reprochó el comentario, lo que ha agravado el escándalo. TVE se financia con impuestos de todos los españoles, incluidos los 11 millones de 'idiotas' mencionados. El presidente de la corporación, José Pablo López, debe actuar para garantizar la imparcialidad de RTVE. La percepción de sesgo en RTVE lleva tiempo alimentando el descrédito de la cadena. López debe demostrar que TVE es de todos, no de unos pocos. Los 11 millones de votantes insultados merecen respeto, no solo porque son ciudadanos, sino porque sostienen con sus impuestos una televisión pública que parece haber olvidado su propósito. La falta de neutralidad de TVE pone en tela de juicio su función como institución pública. La colaboradora, remunerada con fondos públicos, insultó a una parte significativa de la audiencia sin consecuencias, lo que es intolerable.