El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha notificado al Congreso que el país está en un conflicto armado formal contra los cárteles de droga, considerándolos como combatientes ilegales. Esto se debe a los tres ataques militares estadounidenses que Trump ordenó contra barcos en el mar Caribe el mes pasado, causando 17 muertos. Al menos dos de esas operaciones se llevaron a cabo en embarcaciones procedentes de Venezuela. La decisión de Trump significa que está consolidando su derecho a los poderes extraordinarios en tiempos de guerra. Estados Unidos ha desplegado al menos ocho buques de guerra en la región y un submarino de ataque rápido de propulsión nuclear, así como más de 4.500 soldados. El Gobierno de Trump acusa a Nicolás Maduro de liderar el denominado Cartel de los Soles, señalado por EEUU como una organización terrorista presuntamente ligada al narcotráfico. El ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, aseguró que la nación sudamericana activaría una movilización nacional si llegase a ser agredida por EEUU.