La Ley de Movilidad Sostenible aprobada por el Congreso tiene como objetivo descarbonizar el transporte, digitalizar el sector y reconocer la movilidad como derecho ciudadano. Se crea el Sistema General de Movilidad Sostenible, que incluye un Espacio de Datos Integrado de Movilidad y un Foro Territorial de Movilidad Sostenible. Las empresas con más de 200 trabajadores deben disponer de un plan de movilidad sostenible en dos años. El transporte urbano será financiado a través de un Fondo Estatal de Contribución a la Movilidad Sostenible. Se fomentará la electromovilidad con puntos de recarga eléctricos en carreteras y estaciones de recarga rápida. Los aeropuertos y puertos deben implantar infraestructuras para suministrar electricidad a las aeronaves y buques. Se pretende reducir los vuelos cortos y recuperar los trenes nocturnos. El Ministerio de Transportes impulsará la reducción de los vuelos domésticos en rutas con alternativa ferroviaria. La ley también incluye la actualización de las etiquetas medioambientales de la Dirección General de Tráfico.