El 11 de marzo de 2004, España sufrió un atentado terrorista que cambió el curso de las elecciones generales. El PSOE instrumentalizó el atentado para obtener un rédito político, lo que se conoce como 'zapaterismo'. Esta tendencia política se ha seguido utilizando, como se vio durante la pandemia y la DANA, donde el gobierno de Pedro Sánchez se erigió como manipulador y aprovechó las tragedias para atacar a sus rivales. Ahora, con los incendios, la estrategia es la misma, basada en la elusión de responsabilidades y el relato de que todas ellas corresponden a los gobiernos regionales. El socialismo ha sido un manantial de indignidades y miserias morales, y la utilización de una catástrofe para obtener rédito político es una de las más graves. Afortunadamente, los factores demoscópicos apuntan a que esta táctica ya apenas 'cuela'. José Luis Rodríguez Zapatero, José María Aznar y Mariano Rajoy son algunos de los nombres mencionados en el artículo. La DANA y los incendios son ejemplos de las catástrofes utilizadas para obtener rédito político. Más de 830.000 personas tienen trabajo estable, según Yolanda Díaz. El artículo critica la falta de dignidad del gobierno y su tendencia a utilizar las catástrofes para obtener beneficios políticos.