Rusia ha estado exhibiendo y probando 'superarmas' nucleares, como el Poseidón, un vehículo submarino no tripulado con capacidad para transportar una ojiva nuclear. El presidente de Estados Unidos ha respondido con declaraciones sobre 'recomenzar las pruebas' nucleares, lo que ha generado incertidumbre y preocupación sobre una posible carrera nuclear. Los expertos consideran que la utilidad técnica de volver a pruebas explosivas es discutida y que la fiabilidad de las cabezas nucleares puede sostenerse sin detonaciones. La respuesta de Washington ha sido inmediata, pero también ha sido criticada por ser desordenada y ambigua. El tratado New START está próximo a expirar y China está arrojando incertidumbres sobre su propio crecimiento nuclear. Los costes de una vuelta a las pruebas no se limitan a los presupuestos, sino que también incluyen la reactivación de la carrera nuclear y la degradación de la confianza internacional. Los plazos para reanudar detonaciones nucleares son largos, y el coste sería elevado. La comunidad internacional debe recuperar la prudencia técnica y el rigor diplomático necesarios para contener la escalada.