Nicolás Sarkozy, expresidente francés, ha ingresado en prisión para cumplir una condena de 5 años por 'asociación ilícita'. Este hecho envía un mensaje a la sociedad española y al PSOE, recordando que nadie está por encima de la ley. En España, el juez investiga al Partido Socialista por sospechas de financiación ilegal y la existencia de una Caja B. El secretario general del partido, Pedro Sánchez, podría estar implicado. El día 29, el juez tomará declaración al exgerente Mariano Moreno Pavón y a una empleada de Ferraz. La entrada en prisión de Sarkozy debería hacer reflexionar a Sánchez sobre la situación de su partido y su posible implicación en casos de corrupción. La Justicia en Francia ha demostrado que el Estado de Derecho es una realidad, y en España, los jueces también investigan sin importarles el nombre o el parentesco de los investigados.