Víctor de Aldama ha revelado en una entrevista cómo el PSOE operaba una 'caja B' en su sede de Ferraz, con sobres de dinero negro entregados cada viernes por Koldo García. Aldama confesó haber blanqueado más de cuatro millones de euros para José Luis Ábalos, dinero que se destinaba a 'financiación ilegal' del partido. El Tribunal Supremo ha citado como testigos al exgerente del PSOE, Mariano Moreno Pavón, y a Celia Rodríguez, una empleada de la Secretaría de Organización, para explicar por qué las cuentas no cuadran. El juez ve 'indicios de financiación ilegal' y quiere nombres, fechas y justificantes. Aldama asegura que Pedro Sánchez estaba al tanto de todas las corruptelas y que el presidente conocía cada paso de la trama. El escándalo no es un tropiezo aislado, sino el colofón a una saga de corrupción que mancha al PSOE desde los ERE andaluces hasta las mascarillas infladas de Koldo. La Justicia debe actuar sin paños calientes y el Supremo abre la puerta a investigar al PSOE en bloque.