Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, ha tenido un momento tenso con su socio de coalición, Sumar, durante su intervención en el Pleno del Congreso de los Diputados. Sánchez ha reprochado a Sumar el 'juego de parecer que no se está en el Gobierno, pero sí se está', y ha afirmado que ese papel 'no funciona muy bien'. La portavoz de Sumar, Verónica Barbero, había reclamado medidas concretas en materia de vivienda y un cambio de actitud para 'salir a la ofensiva'. Sánchez ha defendido que 'tenemos muy claro cuál es el interés general y el propósito común de este Gobierno de coalición progresista'. Este episodio pone de relieve las crecientes tensiones entre los socios que sustentan el Ejecutivo y plantea un interrogante sobre la unidad de acción del Gobierno. Sánchez ha lanzado un mensaje claro: la crítica desde dentro tiene sus límites cuando se comparte responsabilidad de gobierno. No hay fechas ni números concretos mencionados en el artículo, pero se menciona a personas como Pedro Sánchez, Verónica Barbero y Yolanda Díaz, y se habla de la coalición de izquierdas y del Gobierno de coalición progresista.