El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, podría ser investigado por un delito de provocación de desórdenes públicos tras alentar el boicot a Israel en la Vuelta ciclista a España. En un acto electoral en Málaga, Sánchez manifestó su admiración por el pueblo español que se moviliza por causas justas como la de Palestina. Los incidentes en la Vuelta se saldaron con 22 policías heridos y dos manifestantes detenidos. Fuentes jurídicas consultadas aseguran que las declaraciones de Sánchez podrían constituir un presunto delito de provocación de desórdenes públicos. La Unión Ciclista Internacional (UCI) podría presentar una querella contra Sánchez en el Tribunal Supremo. El delito de desórdenes públicos se encuentra en el artículo 557 del Código Penal, que establece penas de prisión de seis meses a tres años para aquellos que actúen en grupo y ejecuten actos de violencia o intimidación. Los manifestantes derribaron vallas en la Plaza de Callao y Atocha, y la Policía tuvo que hacer cargas y disparar pelotas de goma. El circuito de la Vuelta se modificó sobre la marcha y se suspendió el esprint final y la ceremonia de podio en Cibeles.