Pedro Sánchez, presidente del Gobierno español, es el único líder en la Unión Europea que se atreve a hablar del 'genocidio' de Israel. Según datos del Ejército israelí, han muerto al menos 60.000 palestinos en la Franja de Gaza, la mayoría civiles, incluyendo miles de niños. El Partido Popular se niega a calificar la masacre de 'genocidio', argumentando que solo la Corte Penal Internacional puede condenar a un país por este delito. Sánchez busca 'abrir el camino' para que otros líderes mundiales le sigan en la condena a Israel, pero de momento no ha conseguido que los otros líderes de la Unión Europea le sigan. La posición del Partido Popular es seguir la línea de la Unión Europea, que no califica la masacre de 'genocidio'. El PSOE confía en que los líderes de la UE seguirán a Sánchez, pero por ahora no lo han hecho.