El Gobierno de Pedro Sánchez fue advertido sobre los fallos en el sistema Cometa, que protege a las víctimas de violencia machista, 20 meses antes de que se tomaran medidas. La Fiscalía General del Estado ya había aludido a una incidencia en la gestión de los datos de ubicación de los agresores en su memoria de 2024, lo que impidió que los juzgados analizaran quebrantamientos de penas de alejamiento. A pesar de esto, el Gobierno no esclareció el problema hasta cambiar el operador adjudicatorio del servicio de pulseras de Telefónica a Vodafone, lo que resultó en la pérdida de datos de seguimiento de varios meses y el sobreseimiento temporal de algunos casos y absoluciones en otros. El cambio de operador se produjo después de que se conocieran los fallos en el sistema, lo que ha generado críticas hacia el Gobierno por no haber actuado con mayor celeridad.