Pedro Sánchez, presidente de España, ha atribuido los incendios que arrasan el oeste del país al cambio climático, lo que ha generado críticas y controversia. A pesar de que ya hay 110 personas detenidas o investigadas como presuntos responsables de los incendios, Sánchez ha insistido en su discurso sobre el cambio climático y ha anunciado un 'gran pacto de Estado' para abordar este tema. Las críticas apuntan a que las políticas de la Agenda 2030, defendidas por Sánchez, han debilitado el tejido rural y han contribuido a la propagación de los incendios. La despoblación rural y el abandono del campo son factores decisivos en la propagación de los incendios. El malestar crece en los pueblos afectados, donde la gente no entiende cómo el discurso oficial se centra en el clima y no en los responsables directos. La imagen de Sánchez también ha generado comentarios, con algunos interpretando su aspecto físico como reflejo de un presidente agotado y desconectado de la realidad.