Pedro Sánchez ha enviado a Félix Bolaños para justificar la suspensión del Pleno del Congreso el 11 de septiembre para que los diputados catalanes puedan celebrar la Diada. Bolaños considera esta decisión como de 'normalidad absoluta' y 'razonable' para que los diputados catalanes puedan quedarse en Barcelona. Sin embargo, el PP ha denunciado la hipocresía del Gobierno, recordando que se negó a suspender el Pleno durante la trágica DANA que arrasó Valencia y se cobró la vida de 236 personas. El PP ha destacado la doble moral del Ejecutivo, que ahora acepta modificar el calendario para contentar a sus socios separatistas. Rafael Simancas ha intentado justificar la decisión, asegurando que se ha hecho infinidad de veces por acuerdo unánime, pero la realidad es que esta vez el cambio no responde a un consenso parlamentario, sino a una nueva cesión unilateral del Gobierno al chantaje de sus socios independentistas. El pasado año, el 11 de septiembre cayó en miércoles y sí hubo sesión de control, aunque Sánchez evitó acudir. En fechas señaladas para otras comunidades autónomas, como el Día de la Comunidad Valenciana o el Día de Andalucía, sí hubo Pleno con total normalidad.