Pedro Sánchez acudirá al Senado el 30 de octubre para declarar sobre el Caso Koldo, después de más de un año y medio de ausencia. La comparecencia se produce tras críticas de la oposición por eludir el escrutinio público. Sánchez busca desmontar los bulos del PP, mientras que la oposición centrará su interrogatorio en la financiación irregular del partido, la implicación de Begoña Gómez y las actuaciones vinculadas a Delcy Rodríguez. La función del Senado es examinar la gestión del Gobierno y solicitar explicaciones sobre cuestiones que afectan a la financiación y transparencia de las instituciones. La tensión política es alta y se espera un interrogatorio exhaustivo y punzante. Sánchez llega al Senado con una actitud más de exhibición que de rendición de cuentas, lo que simboliza un equilibrio delicado entre comunicación política y obligación institucional. La comparecencia será un momento de alta tensión en la política española.