España se encuentra en una situación de emergencia nacional debido a la crisis política, social y económica. El gobierno de Zapatero negoció con ETA y pagó dinero a la organización terrorista para que dejara de matar, lo que se considera una vergüenza nacional. La Constitución de 1978 no se ha utilizado para combatir el terrorismo y se han producido más de 900 muertos y decenas de miles de heridos. El autor critica la actuación del PSOE y del PP, y considera que la situación es tan grave que se necesita una salvación nacional. Se menciona la importancia de la dignidad nacional y la necesidad de una convergencia de unidad nacional. El autor también critica la mediatización de la figura del Rey y la humillación del Ejército. Se hace referencia a la ocupación de las instituciones y la inexistencia de presupuestos, lo que convierte en ilegítimo al gobierno. El autor considera que se necesita un faro para guiar a la nación y propone una reunión entre Nicolás Redondo y Jaime Mayor para encontrar una solución.