El anuncio de Pedro Sánchez de presentarse a la reelección en 2027 ha causado indignación y sorpresa en el PSOE. Un centenar de dirigentes socialistas consideran que Sánchez está en "fase terminal". La oposición a Sánchez se estructura en torno al "guerrismo" y la carencia de dirigentes emergentes. Juan Lobato es una excepción, un referente del cambio con apoyos en el poder económico y mediático. La política de alianzas del PSOE y la polarización son cuestiones clave en el debate interno. Sánchez ha demostrado capacidad de resistencia y los partidarios de terminar con su era tendrán que organizarse como una "quinta columna" para reorientar el partido. El PSOE podría replantearse la exclusión sistemática del PP como actor político. La "era Sánchez" ha generado un debate bronco y divisivo en el partido.