María Jesús Montero, vicepresidenta del Gobierno y candidata a la presidencia de Andalucía, tiene un exmarido llamado Rafael Ibáñez Reche, con quien estuvo unida durante media vida y tiene dos hijas. La pareja se conoció en la Universidad de Sevilla en los años 80 y se casó por el rito católico. Rafael Ibáñez estudió derecho y fue diputado de Izquierda Unida en el parlamento andaluz. En 2019, la pareja inició una "separación afectiva" pero no legal, y siguen siendo propietarios al 50% de tres inmuebles, un local y un garaje en Sevilla. La vicepresidenta se refiere a Rafael Ibáñez como "su mejor amigo" y destaca su influencia en su trayectoria política inicial. Rafael Ibáñez lleva una vida discreta en Córdoba y ha sido nombrado ponente en una comisión del Congreso sobre tránsfugas políticos en Murcia. La pareja tiene un patrimonio en común y hipotecas en el Banco de Sabadell por cerca de 90.000 euros.