La frontera entre Pakistán y Afganistán ha experimentado una escalada militar que ha dejado decenas de muertos. El origen de los ataques se remonta a disputas históricas y la presencia de grupos insurgentes a ambos lados de la frontera. Islamabad acusa a Kabul de proteger al Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP), mientras que los talibanes niegan estas acusaciones y denuncian bombardeos e incursiones paquistaníes que violan su soberanía. La Línea Durand, trazada en 1893, es el núcleo del desacuerdo y agrava la relación marcada por la desconfianza mutua y la violencia recurrente. El estallido de la violencia iniciado el fin de semana pasado ha llevado las relaciones bilaterales a su punto más crítico desde el retorno de los talibanes al poder en 2021. Se ha pactado un alto el fuego de 48 horas tras varios días de tensiones y acusaciones recíprocas de ataques. Pakistán informó de 23 soldados muertos y aseguró haber abatido a más de 200 combatientes afganos, mientras que Kabul reconoció la pérdida de nueve combatientes talibanes y afirmó haber abatido a 58 paquistaníes.