El Ministerio de Transportes, liderado por el ministro Óscar Puente, invertirá 96.763 euros en la reforma de varias salas en su sede central en Madrid para convertirlas en un gimnasio. El objetivo es mejorar el rendimiento laboral de los funcionarios a través de actividades como yoga y pilates. La superficie construida total es de 182 metros cuadrados y el coste se reparte en diferentes partidas, siendo la mayor parte para albañilería y falsos techos, y la instalación eléctrica e iluminación. Esto sucede en un momento en que el transporte ferroviario en España enfrenta problemas de retrasos y fallos, con el ministro Puente admitiendo que el 30% de los trenes se retrasan. La inversión en el gimnasio contrasta con la falta de inversión en infraestructuras, algo que el ministro atribuye a la falta de inversión en el pasado.