Rusia lanzó un ataque con casi 500 drones y más de 40 misiles sobre Ucrania, lo que provocó al menos cuatro muertos en Kiev y cuarenta heridos en todo el país. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, informó que los principales objetivos de los ataques fueron las regiones de Zaporiyia, Jmelnitski, Sumi, Mikoláiv, Chernígov y Odesa. Polonia desplegó aviones de combate y puso en alerta a sus sistemas de defensa para asegurar su espacio aéreo, especialmente en las zonas adyacentes a Ucrania. Las medidas fueron preventivas y se cerró el espacio aéreo cerca de las ciudades sudorientales de Lublin y Rzeszow. El ejército polaco informó que las operaciones habían concluido tras no observarse ninguna violación del espacio aéreo del país. Zelenski recalcó que Rusia quiere seguir luchando y matando, y que merece que el mundo ejerza sobre ella la presión más dura.