El próximo 4 de octubre se testará el alcance real del movimiento de protesta a favor de Palestina que implosionó en Madrid y otras capitales españolas. La convocatoria oficial corresponde a la organización internacional BDS y a RESCOP, pero Podemos está jugando fuerte para capitalizar las protestas. El boicot a la última etapa de la Vuelta Ciclista a España se valora en Podemos y Sumar como el escenario perfecto para alentar manifestaciones y marcar el discurso político de la izquierda del PSOE. Pedro Sánchez elogió a los manifestantes de Madrid, subiéndose al carro de la protesta. La implicación de la izquierda abertzale y la implicación de ERC y la CUP en el boicot callejero en sucesivas etapas de la Vuelta han sido destacadas. La agenda independentista parece haber cedido terreno a las adhesiones a una Palestina libre y la agresividad contra Israel. Un gran número de manifestantes encapuchados violentos hicieron su aparición en los momentos cruciales de la movilización. La Delegación del Gobierno optó por ordenar una intervención policial de bajo perfil. Las últimas encuestas alejan la repetición de una mayoría de Gobierno con Pedro Sánchez al frente. Si la izquierda del PSOE no reacciona, acentuará su declive en las siguientes citas electorales autonómicas.