La rueda de prensa de Pedro Sánchez junto al canciller Friedrich Merz destacó las diferencias entre ambos líderes en cuanto a la crisis israelí. Sánchez moderó ligeramente su tono, mientras que Merz dejó claro que Alemania está del lado de Israel. La crisis ha generado un debate intenso en Alemania, con el Gobierno alemán decidiendo no vender armas a Israel hasta nueva orden. Merz defendió esta medida, argumentando que la operación en Gaza ponía en riesgo a los rehenes y las conversaciones de paz. Sánchez, por otro lado, ha sido criticado por su enfoque en la crisis, que ha incluido un embargo de armas permanente y palabras de admiración por el boicot a La Vuelta. La posición alemana se basa en un consenso casi unánime de criticar las políticas de Netanyahu sin alentar el odio a Israel. España ha sido el último de los grandes países de la UE en recibir una visita del canciller alemán, lo que ha generado críticas sobre la posición de España en la política exterior.