Álvaro García-Ortiz, Fiscal General del Estado, enfrenta un juicio por revelación de secretos en el caso de Alberto González Amador, pareja de Isabel Díaz Ayuso. A pesar de la investigación, no ha dimitido ni sido cesado, conservando un sueldo anual de 132.235,68 euros. García Ortiz halló refugio en Pilar Fernández Pérez, fiscal gallega con la que mantiene una relación sentimental desde hace décadas. Pilar se especializó en violencia de género, protección de menores e igualdad, y ha intervenido en la Cadena SER. Pertenece a la Unión Progresista de Fiscales y ocupó cargos en el Consejo Fiscal. En 2021, fue promovida a fiscal de primera categoría y adscrita a la Fiscalía de Sala de Violencia sobre la Mujer. Su nombre sonó como posible candidata a la Fiscalía Superior de Galicia, pero no lo obtuvo. El ascenso de Pilar generó críticas por supuesto trato de favor por afinidad con la dirección. García Ortiz la incluye en viajes internacionales, lo que genera preocupación por imagen poco apropiada y dudas sobre autorizaciones oficiales o uso como vacaciones.